Lluvia que no beberás

miércoles, 27 de diciembre de 2006

Y lo que falta

Si apenas falta menos de una semana, cuando yo ya daba por terminado este año. Mientras que los troyanos dieron muerte a mi sistema operativo y ahora empieza en pañales, como el mismísimo, en plena nochebuena volvió a renacer mi computadora.
Pero con eso de las preposadas, la misma navidad y los contratiempos, yo ya me hacía en otra cosa, mariposa. Y vaya que si lo había olvidado, pero ahora veo que por lo pronto, institucionalmente todavía falta el día de los inocentes, un cumpleaños más, la fiesta de fin de año y lo que se acumule. Pero con esto de los ires y venires, los porvenires preocupantes y las ocupaciones cotidianas y las extemporaneas, los pesares del día a día, las sorpresas de último momento, las llantas que se desinflan cuando uno más las necesita para la acción rápida, y es que uno ya no está hecho para estos trotes, como el llegar en plena madrugada, no no, así no se puede terminar un año, sin embargo los tormentos no vienen gratuitos, así que una buena práctica es bajarle un poquito al ritmo, dormir un ratito, leer otro ratito y luego dormir otra vez, porque las cosas por hacer todavia son muchas, pero también hay que descansar de este mundo, aunque sea un ratito.

No hay comentarios: