Lluvia que no beberás

jueves, 21 de diciembre de 2006

Los gatos


Y me he encontrado con la fotografía en la que vi un gato después de una noche tortuosa y trepidante. Más que por el gato, recuerdo el día en que tomé la fotografía, como esa especie de parteaguas en la que se suele dividir nuestra existencia, en la que de alguna forma representan cosas (como un gato que desaparece) que se llevan para siempre, o por lo menos por mucho tiempo. La foto tiene poco más de un año, pero todavía puedo recordar ver el gato andar por el techo de la casa del vecino, todavia recuerdo estar sentado viendo como el sol salía por un extremo y sin atinar muy bien que estaba pasando, en muchos sentidos. Tampoco quiere decir que hoy la puntería sea muy buena. Pero ahí está ese gato que me recuerda que algún día no fue así, que ha pasado mucho tiempo y que las cosas van cambiando.

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