No se que significado etimológico sea el correcto para la palabra aniversario. Podría revisarlo a unos cuantos teclazos, pero supongo que no es indispensable y se entiende por lo menos a simple vista.
Yo me localizo hace un año precisamente frente a mi escritorio todavia, esperando. Ahora me doy cuenta, por lo menos para estas razones de significado, el como ha pesado este año, como ha sido llevado, que evolución tan catastrófica he transcurrido en estos días. Lo que hay de mi y lo que había hace un año, son dos cosas radicalmente distintas.
Yo hace un año tenía definido un propósito, tenía un caracter, tenía la importancia fundada en el progreso, en la realidad, en el momento preciso, en la acción inmediata. Así de la nada el sustento desapareció, cambió toda la expectativa y ahora, no queda más que recordar. Toda esa amargura ha desaparecido, que por cierto, no era más que amargura bien fundamentada, que era real, concreta e inamovible, pero eso ya no existe que es lo mejor de todo. Me dediqué a reestructurar, a conocer, a reencontrar, a dejar todo por cerrado, a abrir nuevas puertas, algunos de quienes estaban ya no están en este mundo, otros reaparecen, pero más que alegrarme por los reencuentros, me doy cuenta que ya no me causan gracia, me ocupa otra vida, que ya no es la mía, la de aquel enero del 2006, que vida perdida.
Lluvia que no beberás
lunes, 29 de enero de 2007
viernes, 26 de enero de 2007
Un breve repaso
Parece una locura, pero no quisiera volver a un tema recurrente sin meditar un poco lo que ha ocurrido en estos días recientes. Yo andaba con una tarifa de viajero frecuente, que terminó de cumplirse unos días antes que terminara el 2006, ahora ha transcurrido ya casi un mes sin haber tomado un solo vuelo, un solo camión foráneo, un nada. Traía un régimen de festejos imparable, hasta que así nomás de repente el teléfono se apagó y todo volvió a una normalidad, que para mi es toda una travesía hacia una expectativa futura sin certezas absolutas. Durante este último mes he perdido mucho contacto, un poco intencional, un poco por justicia, un poco por el clima invernal que me hace estar encerrado la mayoría del tiempo y usar mi atuendo de indigente neoyorkino, indigente que casi lo soy en realidad (gracias gobierno del cambio). Los temas que están en boga por los noticieros son la tortilla sobre todo, a pesar de que existe un spot del gobierno que habla de que el precio está fijado a un máximo de $8.50 pesos, la realidad es muy distinta ¿qué está pasando?, ¿porqué continua el engaño? Como paliativo tenemos una serie de películas como Volver, Babel, El laberinto del Fauno, En el hoyo, Children of Men, las cuales, con excepción de Volver, hacen enorgullecerse a los mexicanos, no por ser mexicanas las películas, sino por estar involucrados mexicanos, y estar algunos nominados, otros casi nominados al Oscar, que para mi es de los premios más chafas, pero bueno, considero que si existe algún motivo para el festejo, pues vale la pena, aunque sea para una entrega de premios tan corriente como los oscares. Lástima que no he visto ninguna de estas películas y no puedo opinar al respecto de ellas, más que las opiniones que he escuchado sobre ellas, todas encontradas y yo sin opinión propia. Realmente no me importan los premios, me importa verlas, analizarlas, me importa mi criterio y lo que yo pueda juzgar al respecto que sería mi propia medida, mi justa medida. De hecho no he tenido nada más que eso y lo que puedo observar a través de esta lluvia perpetua, con mi añoranza infalible, mi jardín, mis perros y nada más. Pero bueno, espero que este fin de semana sea el purificador de todas mis dudas, de todas mis penas.
jueves, 25 de enero de 2007
Patrañas
Vamos rumbo a la playa, en un día poco común para tomar un baño. De hecho no se antoja nada. Se puede uno deshacer de esta sensación de movimiento, pero el camino se abre a nuestros pasos y no hay remedio más que aceptar que hacia allá vamos. No es nada grave, no hay motivos, de hecho no sabemos porque estamos aquí en un día tan feo como para andar paseando, pero así es el humano, capaz de hacer cosas estúpidas e irracionales y dar a entender que son trascendentales. Puras patrañas.
Recuento
Hay veces que me despierto con la incertidumbre de si hice algo incorrecto. Por lo general esos detalles sobre que lo dije así, pero pude haberlo dicho de esta otra forma y ya lo dije, ¿pero que pensaría? Y me quedo pensando si se daría cuenta de lo que quería decir sobre lo que dije y como lo dije, o se daría cuenta que lo que yo quería decir era esto, pero ya sabes que luego me equivoco, pero a veces ni se dan cuenta y se entiende lo que yo quería decir, aun cuando en realidad diga otra cosa. Pero esas preocupaciones no me acompañan, de hecho ya saben que yo no digo cosas así, así que si creen que dije algo descabellado, lo que realmente quería decir era algo que sonaba así, pero es algo bien correcto, pero ya no se. Si me mortificara por todo lo que he dicho, si contabilizara todas las estupideces que me he atrevido a realizar, concientes como inconcientes. Pero más que recordarlas, de etiquetarlas como algo indeseable, yo quisiera mejor no fijarme en cosas que no tienen ese remedio, como que no tenemos máquinas del tiempo. Se puede corregir una letra mal escrita, no se pueden corregir palabras dichas, palabras que movió el aire, con un timbre predeterminado, con una presión barométrica tal, solo para oidos cercanos. Al contrario, es un placer dejar una huella indeleble en un momento espacial, en un día específico solo para pocos. Que privilegio.
miércoles, 24 de enero de 2007
Más dudas
Si entramos en el terreno de lo que puede ser probable, estamos en un universo que para razones de corto plazo se vuelven nulas al querer definirlas, simplemente no sirve el saber algo que es más probable que otra cosa. Pero ya no me incomodo por pensarlas, como antes me ocurría, de hecho ya ni me importan, ni me emocionan de sobremanera, me son indiferentes, aun cuando el precio emocional, la adrenalina particular del hecho es desperdiciada de manera estúpida. Pero también consideraría el hecho como intrascendente. También no deja de producirme tristeza, acerca de lo falible que terminan siendo estos asuntos, en el que surgen ciertos desencuentros y se dejan a la deriva las oportunidades para lograr cosas positivas, en fin. Como es la religión, la conquista, la multiculturalidad que nos define de cierta forma y nos libera de alguna manera todavía más confusa que nuestra misma existencia, con estos resultados horripilantes. Claro que cualquier acción realizada sin pretensión alguna, puede considerarse una evasión de si misma, cualquier acción que no lleva un fin específico de ninguna trascendencia cósmica, ni efectiva, ni contundente se debe a que no todo está prescrito por las razones de causa efecto que corresponden. Así que igual y me estoy evadiendo, igual y me estoy adentrando en el macrocosmos, quien sabe.
lunes, 22 de enero de 2007
Nuevas preocupaciones
Ahora que se aclara el panorama climático y la temperatura es más benévola, en tanto que los servicios de noticias solo me sirven para darle vistasos morbosos a las tortillas que se recalienta de tanto darle vueltas al asunto y que no termina de tomar una dirección clara, aun cuando surgen ya dudas concretas sobre el aprovechamiento de nuestros cultivos, de la falta de tecnología e inversión en los mismos y de la temible e indefinible amenaza que puede llegar a ser, sin fundamentos claros todavía, la introducción de alimentos transgénicos. De todo ello se habla un poco, De otro poco se habla sobre la reducción de los yacimientos de petroleo del país y los riesgos que implicaría a mediano plazo en la estabilidad de este país que no genera empleos, que se deja abandonado a la suerte de los gobernantes, de la delincuencia que hace su agosto, de un país desolado que pretende sacar fuerzas del día a día, del pernoctar y oscurecer de los ideales por los beneficio a corto plazo para un porcentaje reducido de nuestra población. Tal vez sea un poco de ingratitud, o algo de eso que le llaman el temor a la pobreza como medio de supervivencia, eso que nos lleva a la acumulación desmesurada en unos casos o en el abastecimiento de recursos de forma ilegal en otros. De alguna manera habrá medios para salir de la apatía intrínseca, la indecisión perpetuada por los siglos de los siglos, ¿hasta cuando?
jueves, 18 de enero de 2007
No termina
Que difícil es echarse compromisos sin tener claro las consecuencias que se van a derivar de los mismos. Es más fácil, como los chismosos, solo hablar de los demás, criticar o espantarse de lo que hizo aquel o curiosear solo por puro morbo en aquella o tal acción, de otra persona, por supuesto. Y así, con este frío que parece congelar las neuronas, suele ser complicado tomar una decisión definitiva sin dejar de voltear a ver la ventana y ver esta lluvia y el termómetro. Se necesita mucho valor. Yo no se porque las migraciones primitivas nos dejaron a los humanos en estas latitudes con climas tan adversos, porque no vivimos más abajito, que les costaba caminar un poquito más para el sur, pero aquí estamos por estas fechas al borde de la congelación. Y en el verano al borde del derretimiento, ¿quién entiende los designios de la creación?, ¿quién nos mandó a vivir por estos rumbos?. Por cierto, ya no se porque estoy escribiendo esto.
martes, 16 de enero de 2007
7°C
Ahora que amaneció a 7°C, feels like 2°C según weather channel, me traje el sueño desde anoche en el que me encontraba usando el photoshop y no sabía usarlo, me acordaba de las cosas que debería de estar aprendiendo y se van quedando sin que las aprenda. Luego me acordé de Vicente Martínez un señor con bigote, simil del quijote y lo soñe con un gemelo de él jugando futbol. Después andaba yo afónico en mi sueño tratando de decirle algo que no recuerdo que era, mientras en una pasarela junto a la cancha de futbol se grababa un video musical, tampoco se de que cosa. Despierto y todos hablan en las noticias del Globo de Oro de Babel, ¿será para olvidarnos un rato que subió la tortilla y de que todo lo demás subirá de precio tarde o temprano?. A mi me llama más la atención la Betty gringa abrazando a Salma Hayek, porque se parece a alguien que yo conozco. Luego me pongo a pensar que tengo mucho frío. Y en este dilema estoy.
lunes, 15 de enero de 2007
Los chismosos
Terminan siendo abrumadores estos fines de semana en los que mientras uno se dispone a cumplir con las tareas pendientes en tiempo y forma, las invitaciones a reuniones con fines meramente alcohólicos se estructuran con una velocidad y entereza que no queda más remedio que dejar las cosas importantes para otra ocasión, cuando la disposición y todo lo demás que se acumule nos den el tiempo necesario para realizarlas. De todas formas fue bueno el volver a ver gente que tenía bastante tiempo sin ver y darme cuenta lo bien enterados que están acerca de mi vida, de mis acciones que sin ser clandestinas de ninguna manera, yo me imaginaría que no son de su conocimiento, que triste es pensar que de nada sirve andar de incógnito, si en este miserable pueblo todo el mundo se entera de lo que todo el mundo hace. A mi por lo general no me importa estar al tanto de lo que hacen los demás, no porque no me importen las personas, pero no se como no me entero de nada, la verdad no se. En fin, que chismosa es la gente. Más bien es este grupo de amigos los que son muy chismosos, porque también me dieron una buena actualizada en chismes de gente que, de la misma forma no tienen idea de las cosas que ahora yo se sobre ellos. El mundo de los chismosos es horrible ¿Acaso no tienen vida propia? Yo mejor me refugio en mis actividades de ermitaño, hasta la próxima borrachera en la que me vuelvan a hablar de todas las cosas que saben acerca de mi y de las cosas que seguramente no se acerca de otras personas.
miércoles, 10 de enero de 2007
Me gustaria
Me gustaria aprender a tocar bien el piano, a usar el java o el html, me gustaría que el libro de las Confesiones de San Agustín fuera menos denso, que los días fueran más largos, que funcionara la lavadora, no esperar las llamadas fortuitas que tarde o temprano terminan llegando, las sorpresas desagradables, me gustaría saber que se siente ser budista, que no existieran los virus cibernéticos.
Me gustaría no esperar nada, o por lo menos encontrar la melodía perfecta.
Me gustaría no esperar nada, o por lo menos encontrar la melodía perfecta.
La costumbre
Bueno, la lista ya casi está resueta en sus términos de primer orden, aunque la lavadora me ha dado una mala noticia al dejar de funcionar, todo lo que perdió forma en estos últimos días, está casi en su lugar, solo falta lo que será a futuro, lo trascendente, lo más importante claro. Todavía no puedo levantarme temprano, aun cuando procuro no llegar tarde por las noches y acostarme temprano, me he dejado un habito con las horas de sueño recorridas, así que no puedo salir a correr por las mañanas, ni conectarme cuando van empezando a salir las noticias, sino ya cuando están terminando, en fin, ya se resolverá. Ya puedo salir y andar por mi cuenta, no es que no pudiera hacerlo antes, pero ahora veo a los coches y los autobuses que me producen sensaciones extrañas, como de respeto y por instantes de cierta tristeza. Afortunadamente traigo buenos frenos y procuro ver bien los coches con los que me encuentro, al final de cuentas siempre procuro andar solo. Mhh, pero eso no tiene nada que ver.
Ya terminé otro libro, pero eso no estaba en la lista, ya subió el precio de la tortilla, eso tampoco estaba en la lista pero es una sorpresa grave, las cosas de un futuro todavia incierto.
Ya terminé otro libro, pero eso no estaba en la lista, ya subió el precio de la tortilla, eso tampoco estaba en la lista pero es una sorpresa grave, las cosas de un futuro todavia incierto.
martes, 9 de enero de 2007
Un día más.
Si existe un momento ideal para disponer cosas, este puede ser un buen momento para eso. Pero presumir de disponer destinos siempre me ha parecido una causa banal. El estar a la expectativa no es un asunto simple, son de estas cosas que pueden concluir en angustia cuando la pretensión se ve lejana. Pero así está dispuesto nuestro estilo de vida, para pretender y hacer que las cosas sucedan tan cercanas a lo que nos proponemos.
Después de andar de fiesta y fiesta ya era extraño que el teléfono dejara de sonar en cada momento, que vamos para allá y que ahora vamos para acá a ver a quien sabe quien, y así se pasan los días y uno como si nada, y lo bien que se dispone todo cuando la buena compañía se hace presente. Pero así terminan las fiestas y el año se nos echa encima, joder con el año nuevo, que rejoder con lo mismo, pero ya estuvo bueno. Ahora si hay tiempo de sobra para disponer lo que hay que hacer, ¿hacer que?, demonios, pues no se. Por lo pronto ya pude terminar de leer un par de libros que se habían quedado abandonados y recibí un par de manzanas de regalo con un pedacito de rosca que quedaba para cenar ligero, después dormir un letargo lejano y ahora un nuevo día lleno de expectativas y espacios para hacer lo que sea, que eso por lo general es incierto.
Después de andar de fiesta y fiesta ya era extraño que el teléfono dejara de sonar en cada momento, que vamos para allá y que ahora vamos para acá a ver a quien sabe quien, y así se pasan los días y uno como si nada, y lo bien que se dispone todo cuando la buena compañía se hace presente. Pero así terminan las fiestas y el año se nos echa encima, joder con el año nuevo, que rejoder con lo mismo, pero ya estuvo bueno. Ahora si hay tiempo de sobra para disponer lo que hay que hacer, ¿hacer que?, demonios, pues no se. Por lo pronto ya pude terminar de leer un par de libros que se habían quedado abandonados y recibí un par de manzanas de regalo con un pedacito de rosca que quedaba para cenar ligero, después dormir un letargo lejano y ahora un nuevo día lleno de expectativas y espacios para hacer lo que sea, que eso por lo general es incierto.
lunes, 8 de enero de 2007
A poner orden
Todavía traigo el año nuevo con retraso y la intención de componer todo lo que deje de hacer en menos de una semana. Por lo pronto la lista es indispensable, porque al paso que vamos, las ideas que están pendientes se desdibujan al momento en que otra nueva interrogante surge y surgen otras, entonces como que algo no anda del todo bien, urge un orden. Y rápido. Aun a pesar de que la muerte ha sido una sorpresa inmediata en este año y el destino no se aclara en un día y que ahora vuelve a ser todo incertidumbre, no se puede detener el ritmo de esta máquina incansable, ni se pueden dejar las cosas en meditaciones profundas e inacciones ni en dramas de telenovela. Así que por eso es importante la lista, la acción, los pendientes inmediatos, los compromisos a futuro y a cargar un 2007 que por lo pronto no me dice nada, ni le digo nada y ahí solo está a la espera.
Pero todo esto no viene así de gratis, si todo es consecuencia de un diciembre que empezó temprano y que ya para cuando me di cuenta me dejó embarcado en este 8 de enero, con recursos disminuidos, con satisfacciones efímeras, en excesivas trasnochadas y aun con el futuro inmediato sin respuestas concretas. Maldición.
Pero ya. Es tiempo de poner orden.
Pero todo esto no viene así de gratis, si todo es consecuencia de un diciembre que empezó temprano y que ya para cuando me di cuenta me dejó embarcado en este 8 de enero, con recursos disminuidos, con satisfacciones efímeras, en excesivas trasnochadas y aun con el futuro inmediato sin respuestas concretas. Maldición.
Pero ya. Es tiempo de poner orden.
martes, 2 de enero de 2007
Basta de hablar de fiestas
Pero la que a mi más me gusta de todas las fiestas institucionales del año es la que se dedica a partir la rosca, porque en si no requiere estridencia, ni ostentación, no requiere de masas, de música, ni de un baile, ni de festines de comida, solo es el simple hecho de sentarse a compartir un pan en forma de rueda y entrarle al jueguito de que si me toca o no me toca, pero eso es lo de menos. De la simbología poco se, de hecho si se algunas cosas, pero al final de cuentas me parece claro que no es necesario ser un conocedor de los símbolos para compartir, más que dos o más personas y buen ánimo.
Pero de las otras fiestas si, ya basta.
Pero de las otras fiestas si, ya basta.
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