Lluvia que no beberás

martes, 11 de septiembre de 2007

Más miedo

He dedicado lo que va de esta semana y la anterior a actividades inconclusas, no se si será acaso esto la actitud esa de hacer cosas diferentes cada día, que dejan en sometimiento muchos de los aspectos que podrían llamarse relativismo del tiempo, aunque el mal entendido queda lejos de ser una razón por formularse. Pero me he encontrado escribiendo tanto, que para no molestar la mente un rato he decidido apagar a la electrónica por un rato, porque aparte de no concluir nada, me lo he pasado tanto viendo el monitor y dejando al aire ideas sin adentrarme a nada claro, porque a pesar de que he dejado pasar el tiempo, sin decidir hacia donde, también me acordé que falta poco para la solemne decisión. Será mejor hacerla de una vez o dejarla para una mejor ocasión.

sábado, 8 de septiembre de 2007

Si no fuera porque es viernes

Si fuera caballo llevaría en el lomo una especie de silla, donde un charro cantor me llevaría jalando la jeta por todos lados donde se le diera la gana, a placer y a regañadientes lo entendería al paso de los días, porque al final de cuentas somos seres que entendemos y nos damos a entender a punta de jodernos. Si fuera anoréxica me metería los dedos en la garganta, comería pedacitos de cualquier cosa y escupiría el doble en jugos gástricos y en pudrimiento de la laringe, pero de alguna forma lo entendería, porque así estaría hecho lo que debe de hacerse si no fuera de otro modo. Si fuera camello llevaría sobre mí un par de jorobas para fastidiar a quien las lleve en si mismas.