Lluvia que no beberás

sábado, 23 de diciembre de 2006

Por hoy

Porque hoy podría ser un día cualquiera, sin embargo no lo es. Hoy es hoy y no se repite, como ayer no fue igual que antes, así como iba a ser hoy sin lo demás. Pero para que esto tenga un contexto, porque al divagar en forma inconcreta se vuelve un vicio, y el vicio de conjeturar con una frase y otra nos lleva de rotunda manera hacia un precipicio de palabras que no dicen por lo general nada.
Pero ante el inevitable ataque que la navidad y el fin de año nos revela y lo inalterable que nos lleva a vivir estas consecuencias del sistema, de lo global que se ha vuelto nuestras vidas, hasta de los que pueden tener acceso a leer o escuchar en medios electrónicos, frases globales, prototipos de ideas, atentados contra el buen gusto, que solo son dignos del juicio inapelable de la inquisición. Pero que remedio, mientras no lo atraviese a uno el certero plomo de la bala metafórica que nos tiene preparada algún siniestro momento de nuestra existencia, lo demás no importa. Sobre todo porque lo digo yo. Para mi mismo.

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