Lluvia que no beberás

lunes, 11 de diciembre de 2006

Duda

No solo se trata de llegar. En cierto momento, nos damos cuenta de que el común leer y escribir, nuestro idioma, nuestra identidad, viene de un registro muy previo a nosotros,tan común que de tanto ser así no nos damos cuenta ni cuando, ni como lo utilizamos, viene a ser por momentos una actividad accidental y accidentada por completo, como lo es este caso. Pero no deja de ser más que una registro complejo, una parte de nuestra naturaleza evolutiva. Anteriormente la comunicación no tenía esta parte concreta en escritura, no tenía particularidades, solo llegaba a ser ese recurso práctico para entenderse mutuamente en cuestiones que eran evidentes. Al final de cuentas ese primitiva forma de ser solo nos deja recortes de lo que puedo haber ocurrido en las situaciones previas a la escritura, que solo nos deja una pauta para la mera especulación y un recurso más para que la imaginación se abra y nos muestre lo que pudo haber ocurrido.

No hay comentarios: