Lluvia que no beberás
lunes, 22 de enero de 2007
Nuevas preocupaciones
Ahora que se aclara el panorama climático y la temperatura es más benévola, en tanto que los servicios de noticias solo me sirven para darle vistasos morbosos a las tortillas que se recalienta de tanto darle vueltas al asunto y que no termina de tomar una dirección clara, aun cuando surgen ya dudas concretas sobre el aprovechamiento de nuestros cultivos, de la falta de tecnología e inversión en los mismos y de la temible e indefinible amenaza que puede llegar a ser, sin fundamentos claros todavía, la introducción de alimentos transgénicos. De todo ello se habla un poco, De otro poco se habla sobre la reducción de los yacimientos de petroleo del país y los riesgos que implicaría a mediano plazo en la estabilidad de este país que no genera empleos, que se deja abandonado a la suerte de los gobernantes, de la delincuencia que hace su agosto, de un país desolado que pretende sacar fuerzas del día a día, del pernoctar y oscurecer de los ideales por los beneficio a corto plazo para un porcentaje reducido de nuestra población. Tal vez sea un poco de ingratitud, o algo de eso que le llaman el temor a la pobreza como medio de supervivencia, eso que nos lleva a la acumulación desmesurada en unos casos o en el abastecimiento de recursos de forma ilegal en otros. De alguna manera habrá medios para salir de la apatía intrínseca, la indecisión perpetuada por los siglos de los siglos, ¿hasta cuando?
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