Lluvia que no beberás

martes, 2 de enero de 2007

Basta de hablar de fiestas

Pero la que a mi más me gusta de todas las fiestas institucionales del año es la que se dedica a partir la rosca, porque en si no requiere estridencia, ni ostentación, no requiere de masas, de música, ni de un baile, ni de festines de comida, solo es el simple hecho de sentarse a compartir un pan en forma de rueda y entrarle al jueguito de que si me toca o no me toca, pero eso es lo de menos. De la simbología poco se, de hecho si se algunas cosas, pero al final de cuentas me parece claro que no es necesario ser un conocedor de los símbolos para compartir, más que dos o más personas y buen ánimo.
Pero de las otras fiestas si, ya basta.

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