Lluvia que no beberás

jueves, 18 de enero de 2007

No termina

Que difícil es echarse compromisos sin tener claro las consecuencias que se van a derivar de los mismos. Es más fácil, como los chismosos, solo hablar de los demás, criticar o espantarse de lo que hizo aquel o curiosear solo por puro morbo en aquella o tal acción, de otra persona, por supuesto. Y así, con este frío que parece congelar las neuronas, suele ser complicado tomar una decisión definitiva sin dejar de voltear a ver la ventana y ver esta lluvia y el termómetro. Se necesita mucho valor. Yo no se porque las migraciones primitivas nos dejaron a los humanos en estas latitudes con climas tan adversos, porque no vivimos más abajito, que les costaba caminar un poquito más para el sur, pero aquí estamos por estas fechas al borde de la congelación. Y en el verano al borde del derretimiento, ¿quién entiende los designios de la creación?, ¿quién nos mandó a vivir por estos rumbos?. Por cierto, ya no se porque estoy escribiendo esto.

No hay comentarios: