Lluvia que no beberás

lunes, 15 de enero de 2007

Los chismosos

Terminan siendo abrumadores estos fines de semana en los que mientras uno se dispone a cumplir con las tareas pendientes en tiempo y forma, las invitaciones a reuniones con fines meramente alcohólicos se estructuran con una velocidad y entereza que no queda más remedio que dejar las cosas importantes para otra ocasión, cuando la disposición y todo lo demás que se acumule nos den el tiempo necesario para realizarlas. De todas formas fue bueno el volver a ver gente que tenía bastante tiempo sin ver y darme cuenta lo bien enterados que están acerca de mi vida, de mis acciones que sin ser clandestinas de ninguna manera, yo me imaginaría que no son de su conocimiento, que triste es pensar que de nada sirve andar de incógnito, si en este miserable pueblo todo el mundo se entera de lo que todo el mundo hace. A mi por lo general no me importa estar al tanto de lo que hacen los demás, no porque no me importen las personas, pero no se como no me entero de nada, la verdad no se. En fin, que chismosa es la gente. Más bien es este grupo de amigos los que son muy chismosos, porque también me dieron una buena actualizada en chismes de gente que, de la misma forma no tienen idea de las cosas que ahora yo se sobre ellos. El mundo de los chismosos es horrible ¿Acaso no tienen vida propia? Yo mejor me refugio en mis actividades de ermitaño, hasta la próxima borrachera en la que me vuelvan a hablar de todas las cosas que saben acerca de mi y de las cosas que seguramente no se acerca de otras personas.

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