Lluvia que no beberás

jueves, 15 de febrero de 2007

Misterioso

Este es tal vez uno de esos momentos en los que se ajusta todo, si lo dejo pasar desapercibido puedo caer en la reiterativa invocación de la basura que suele florecer a nuestro alrededor y que yo, como muchos otros nos dedicamos a señalar y hacer ver nuestra existencia como la turbidez y la inmundicia universal, que no es para tanto, pero de vez en cuando hay que darle valor a lo que vale y no quedarnos solo en el "ya casi" (por cierto, que mala película es Apocalypto, de preferencia no vayan a perder su tiempo ni su dinero al cine).
Por lo pronto yo me encuentro en disposición plena de dormir cansado, como solía cantar en los lejanos ochentas el practicamente extinto Emanuel. Todo aquello que se lleva a cabo en plenitud y entrega tiene toda esa aura del buen cumplir, como el comer con hambre, mmmmh, que delicia o el escuchar la nueva rola de tal grupo. Si todo fuera así y sólo así, pero para cada logro tiene su mérito en algún esfuerzo y ese esfuerzo ya lo he hecho, he cumplido con mis obligaciones de hoy, he entregado todo lo que de mi pudiera darse y ahora me dispongo a dormir con grandes ansias, pero muy a pesar de frío, del infructífero "día del amor", de las secuelas de un pasado desperdiciado, de las incertidumbre y todo lo demás, también se puede tener momentos que valen la pena, que se disfrutan por completo y que pueden ser recordados y dejar esa huella para cuando se necesite saber que "no todo lo que en este mundo existe es una mierda".

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