Lluvia que no beberás

lunes, 22 de septiembre de 2008

Ayeres

A lo mejor si estamos hechos de pasados. Claro, porque uno no actua de este presente, menos por ternura, ni por senectud. El asunto implicado tiene una antología. Todo está regido por su historial y eso es irremediable. El presente, vivirlo está dependiendo fuertemente de un ayer que marcará el futuro, de una acción instantanea que está fluyendo en este momento, claro está, pero nunca tuve alas, así que hoy no voy a volar, tal vez posteriormente, pero hay que hacerlo, ayer aprendí a cocinar y hoy por fortuna se hacerme un delicioso sandwich de jamón. De no haber leído el anticristo no sabría de la humildad ni el desecho de cristianos que nos rodean a cada momento. Hoy sería plañidera y andaría de rodillas, pero acertadamente vamos abriendo caminos, otros vamos trazándolos. Con esta nueva ortografía ahora será cuestión de cuestiones ir construyendo los pasados de futuros presentes que dejen menos disyuntivas, que nos deje más claro el panorama. Tal vez muera en este instante, tal vez sea en un año y el objetivo era a un largo plazo, pero de no ser así no será nunca, así que es saber empezar ya, porque si no quien sabe que pasaría.

No hay comentarios: