Lluvia que no beberás

sábado, 17 de enero de 2009

Los tiempos de crisis

Ahora que he vuelto a recordarlo todo, me doy cuenta del paso de las cosas. Las distancias y de todo eso. Pero en fin, antes de que se me olvide primero el recuerdo y otra vez a lo mismo, a lo mismo de hace poco, de la tristeza anterior a la incertidumbre de este momento. Pero primero las oraciones, o lo que se pueda definir como este sentimiento. El pesar por aquél muchacho que ha sufrido en estos últimos días desde su nacimiento y que ahora espero su recuperación, mientras tanto la incertidumbre y todas las esperanzas a su favor, su recuperación. Vuelvo a lo mismo y me entristece ser recurrente. Por la estima, el valor y la cruel indiferencia con que suelen sucederse las cosas. Sin desviarme, que han pasado ya dos meses de tu vuelta y nomás nada. Solo cordialidades, que hasta el camino de entrada era todavia una recurrencia de no se cuando porque ya ni siquiera es, si acaso solo es ahora un efímero lapsus circunstancial, pero ahora si que nada, el trabajo constante vacía, va la rutina en camino y apenas una peli hace un rato y ahora de vuelta a la lectura, luego a desahogar un poco, por primera vez desde hace un tiempo un espacio tranquilo, sin esperar nada, con la salud y el líbido en lo más alto, ahora solo la añoranza de los buenos tiempos.

No hay comentarios: