¿Como pasar del terreno de la suposición al terreno de las ideas concretas? Cuando todo es cuestión de lo que se tiene, de lo que se espera, de lo que se promete y compromete, lo ensoñado, la duda, la realidad, el sueño profundo, el sueño intranquilo, el insomnio, la lluvia, el frío, la calumnia, el coraje, la indiferencia, el vacío. Y sin embargo llega la mañana, llega y entra y se desgaja por todas partes y hay que empezar a escuchar, hay que empezar a escribir y a concretar las cosas, a pasar por las calles ver y pensar y escribir otro poquito, leer, desayunar un poco y estructurar lo que sigue y vovler a la espera, a no dejarse llevar por los vicios, acotar los límites dejar en claro las otras. Formar los libros, quitar algo de polvo, buscarle espacio a las demás, llenar el vaso de agua, cerrar los ojos, desear la siesta, desear el aire. Desear la tarde y el imparable canto, los ruidos de la noche.
En Septiembre me había dado la idea. Hoy creo que tengo que encontrarme otra idea.
Lluvia que no beberás
miércoles, 19 de noviembre de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario