Lluvia que no beberás

sábado, 31 de marzo de 2007

Las visitas

Otra vez tengo de esos visitantes inconvenientes, de los que puedes irte sin ningún problema, pero mañana eso traerá consecuencias serías. Así que hay que esperar un poquito a que se largue, porque ni necesidad de atenderlo tengo, me puedo desaparecer brevemente, pero a la hora del besamanos tengo que estar presente para despedir a su honorabilísima santidad. Rayos. A mi ya se me antoja estar allá donde está el alcohol.

viernes, 30 de marzo de 2007

No se.

No se que sea, pero siempre los periodos prevacacionales son terribles. Como este mismo instante. Y realmente no se porque.
Sobre todo por las palabras esdrújulas, aunque no tengan mucho que ver para el caso.

sábado, 24 de marzo de 2007

Ocupado

He estado tan ocupado que para muy pocas cosas he tenido oportunidad de detenerme a pensar, y no tanto porque me guste pensar o al menos hacer alarde de lo mismo, ni de hacer del gusto por el pensamiento conciente alguna actitud de presunción, ni mucho menos, pero podría tal vez preguntarme algún día de estos sobre la fortuna de Bill Gates o que si el invierno se acabó o cualquier otra banalidad. En fin, resultaría inútil enumerar, por las mismas razones antes expuestas, osea, porque no tiene sentido detenerme a pensarlas, si de todas formas no voy a tener tiempo para darles espacio en mis días recientes. Parece idiota, pero si lo es. Más no quería dejar pasar un día más sin escribir aunque sea un retoño burdo e insípido del que me puedo arrepentir algún día, pero por lo menos aquí se queda plasmado, de que aunque no tenía nada que decir, pues al menos dije algo. Por más estúpido e intrascendente que pueda parecer, si y que.

jueves, 15 de marzo de 2007

Buena calidad

Si en algún viaje que realicen por Canadá buscan algún detalle para regalar a un ser querido, no duden en comprar una taza para el café. Aparte del lindo detalle son muy resistentes. Calidad garantizada.


Resistentes a las caidas desde segundos pisos
Impresionante.


miércoles, 14 de marzo de 2007

Revuelto

Mientras hacía un viaje breve a Celaya venía mal durmiendo en un camión bastante incomodo. Estos viajes siempre me producen pesadillas, yo me soñé en un viaje que tengo programado para París dentro de un par de meses, más como suele suceder en los sueños la situación espacial es lo de menos para estos casos, pues también me encontraba en mi misma casa, sin embargo se suponía que estaba en París. Ahí se encontraban todos los demás, pero con quien tenía una plática constante era con Rubén y a la vez nos encontrabamos en la oficina revisando los reportes.
En sueños puedo encontrarme en mi casa, en el trabajo y en París al mismo tiempo. Siendo que París se encuentra en una parte, mi casa se encuentra en otra ciudad, mi trabajo en otra ciudad y hace mucho que Rubén ya no trabaja conmigo. Los sueños siempre tienen esa capacidad para revolver todo y entregarnos un desmadre de lo que en realidad ocurre en nuestra existencia, si es que a esto se le puede llamar existencia, aunque Borges piense todo lo contrario.

miércoles, 7 de marzo de 2007

Hoy es miércoles

Y no hay nadie en el messenger. ¿dónde están todos?
No invitaron.

Ring ring

Aquí estoy pensando y esperando a que suene el teléfono. ¿y si no me llaman? Lo que pasa es que creo que dije algo incorrecto, aunque parece que no dije nada malo. Aún cuando digo por lo general cosas fuera de lugar, tal vez la gente a la que se las digo no se da cuenta, tal vez ni le encuentren el transfondo de lo que digo, si lo que dije tenía alguna intención concreta u obtusa y se van derechito a la tele para no perderse la fea más fea. O simplemente se comportan como la gente decente y no contraatacan, pero se van pensando y llenando sus cabezas de ideas maléficas en mi contra y deseándome que me pudra en lo más profundo del infierno o resuelven de sencilla manera su existencia y dejan pasar este o aquel comentario sin despeinarse. Pero ahora me llamaran ¿o no?, si no llaman tal vez quiere decir algo, ¿pero si llaman y quiere decir ese algo disfrazado de otra cosa?. Pero yo no dije nada cuando debí de haber dicho algo y cuando lo dije creo que era demasiado tarde, tal vez ni siquiera me escucharon, cerraron la puerta, se acabó. En fin, creo que debería de ocuparme de cosas más importantes.