Lluvia que no beberás

sábado, 24 de marzo de 2007

Ocupado

He estado tan ocupado que para muy pocas cosas he tenido oportunidad de detenerme a pensar, y no tanto porque me guste pensar o al menos hacer alarde de lo mismo, ni de hacer del gusto por el pensamiento conciente alguna actitud de presunción, ni mucho menos, pero podría tal vez preguntarme algún día de estos sobre la fortuna de Bill Gates o que si el invierno se acabó o cualquier otra banalidad. En fin, resultaría inútil enumerar, por las mismas razones antes expuestas, osea, porque no tiene sentido detenerme a pensarlas, si de todas formas no voy a tener tiempo para darles espacio en mis días recientes. Parece idiota, pero si lo es. Más no quería dejar pasar un día más sin escribir aunque sea un retoño burdo e insípido del que me puedo arrepentir algún día, pero por lo menos aquí se queda plasmado, de que aunque no tenía nada que decir, pues al menos dije algo. Por más estúpido e intrascendente que pueda parecer, si y que.

No hay comentarios: