Lluvia que no beberás
martes, 13 de febrero de 2007
Paciencia
Que vaya y si existen ocasiones en la que es necesaria, tal vez no es alguna virtud cuantificable, pero si muchas veces se requiera que se fortalezca más que en otras distintas. Ni ocupar la mente en otras actividades se puede, mucho menos disfrutarlo haciéndolo. En cuestiones de esperar soy de los menos calificados para aceptarla, no me parece de ninguna manera ofensivo llamar y preguntar el porque del retraso, aunque a algunos otros el hecho de preguntar sea un pecado, la excomunión, la desvergüenza. No me gusta esperar, no me gusta esperar saber que va a pasar, pero de alguna manera hay que hacer valer la paciencia como definición, como rasgo humano, como aceptación intelegida, como bandera que se ostenta, como trascendencia cósmica. En fin, yo sigo esperando.
lunes, 12 de febrero de 2007
Pesadilla
Yo nunca he sido operado quirúrjicamente, pero me pregunto lo que se sentirá ser anestesiado y despertar con un agujero, con tu cuerpo intervenido, con esa invasión premeditada, cuando no hay remedio, cuando uno está imposibilitado a arrepentirse de lo que le están haciendo. Esa sensación desencadenada, de si se podrá volver a despertar cuando la decisión ya está tomada de arrancar ese tumor, despertar con el dolor de la herida, de la falta de algo que no servía, pero que sin embargo duele por un instante y que probablemente traiga consecuencias más terribles. Malditas pesadillas.
domingo, 11 de febrero de 2007
Días aciagos
Si quisiera podría hacer una descripción detallada o al menos un perfil sombrio de mi existencia, pero no pienso hacerlo. Podría hacer una historia larga, de porque las cosas no suceden como uno quiere, de porque ya no están las personas que quisieras que estuvieran aquí contigo, de porque ha cambiado esto, de porque no es mejor, pero de nada serviría, ni siquiera sirve el hecho de saberlo. Me deja intranquilo el estar dando pasitos con esto y reservando otras cosas para mejores ocasiones. Me deja pensando que hubiera pasado si aquella vez hubiera dicho la verdad y ahora no estaríamos hablándonos a medias tintas, fingiendo, falseando todo. De porque estos días son una secuencia inútil que no progresa, de porque no hay un sentido claro de esta existencia cuando el primordial objetivo es la sobrevivencia, de porque me levanto pensando en la conexión y si esta lluvia me cortara la señal a medio correo o si terminaré de escuchar algún día el disco de Artic Monkeys, si vale la pena escucharlo, si pierdo el tiempo, si encuentro el tiempo necesario, si existe el tiempo como una realidad, si lo estoy usando en algo que cabe en esa realidad, si mi realidad es cierta o solo una farsa consecutiva, no se, las dudas me siguen carcomiendo las neuronas.
jueves, 8 de febrero de 2007
Poquito mejor y poquito peor
Lo mejor va por el lado de la salud, algunos hábitos, el clima, más no el cambio climático. La conexión a internet es ahora más perdurable, aun cuando es mucho más frágil al ataque de cualquier infante que curiosea por los cables y les da por desconectarlos sin remordimientos, también a los no tan infantes les da por desconectar los cables, pero eso ya va camino a resolverse. La lucidez, la falta de cordura, la falta de una buena lectura, de una buena compañia, la verdad, la falta de ideas concretas, de frutos. Vamos de nuevo al paso de los pendientes, aun cuando la mayoría están resueltos quedan demasiadas cosas por afinar, aun cuando quisiera ser breve, ser preciso, aun no puedo hasta que la señal me llegue franca, maldita espera.
miércoles, 7 de febrero de 2007
Bla bla bla
Mientras que el mundo es una caótica sisterna, mientras que el calentamiento global es nuestra soga al cuello de cada día y todo lo que determina el interés de cualquiera es la acción inmediata, a pesar de las consecuencias y que si Estados Unidos nos metió doble gol sin sudar en la inauguración de Hugo Sánchez, vaya augurio. El frío envilece la conciencia yo sigo sin descifrar los misterios del porvenir, todo lo demás se quedan en una ilimitada abundancia de comida, en un predecir absurdo en un perorar sin sentido.
martes, 6 de febrero de 2007
Lucha
Mi primer esfuerzo de este día fue ante la tempestad, ahora se vuelve un poco una pelea con la falta de sueño, otro poco es pelear con el destino de estas palabras, de su realidad en este planeta o la posición en la que me encuentro, con lo desencajado que es este instante, con la fragil idea del día de mañana, con las necesidades y el hastio, el hastio de hablar de más todos los días.
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