Lluvia que no beberás
sábado, 28 de febrero de 2009
Adjetivo
Las razones del olvido no deben de ser en sí algo importante, lo importante termina siendo lo que debe ser importante de olvidar y lo que se debe recordar etermanamente. No solo por el hecho de acordarse de algo eternamente, sino por el ser algo de utilidad, a corto plazo al menos. Eso es lo que me ha estado sucediendo constantemente, parece que el tener a donde ir se ha vuelto una necesidad ansiosa, pero la constante sigue siendo distinta y sigo en el mismo lugar. Tristeza al menos dentro de lo que cabe es distinto. También trabajar dentro de los modales. Pero eso es distinto. Hay muchas cosas en las que hay que trabajar, pero el no reconocerlas o el olvidarlas suele ser terrible, porque encontrarse nuevamente en esta situación geográfica sigue siendo la dificultad, a medida de que el cuarto se llena de afiches y más cosas que llevan una carga que debería pasar a un lado y a medida de que más busco la salida, los espacios se vuelven más cortos de sortear. Quisiera concluir pero esto todavia no concluye ni empieza ni acaba de pasar. Púdrete. Necesito más adjetivos.
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