Lluvia que no beberás

jueves, 21 de agosto de 2008

Los benditos

Había pensado que tal vez podría darle una retocada a todo este asunto, pero no es para tanto. Salí más tarde de lo que había planeado, pensando que tal vez podría llegar caminando, pero ya no hubo tiempo y tuve que salir manejando. A medio camino sabía que tenía que parar a comer, pero todo era tarde, tarde como siempre. Me fue sencillo, la tardanza, luego lo de las medallas. Luego pase como fantasma,en ese mundo en el que todo se explica con locos o demonios. Ya para después todo fue el encierro, no encontré nada interesante, no encontré nada nuevo, chispas de certeza, locura ni nada que se le parezca, ya por lo menos mefistófeles, aunque de eso ya está muy pasado. Supe que era de los románticos y que Wagner lo había musicalizado, y que puedo haber existido, pero no se mucho. Y ya para ver la triste realidad, de los sin medallas, de los números que no cuadran.

1 comentario:

Anastácio Soberbo dijo...

Hola, me encanta el blog.
Lo siento no escribir más, pero mi español es malo escrito.
Un abrazo de Portugal