Lluvia que no beberás

domingo, 28 de octubre de 2007

motivos

Por más que procuro concebir como empezar de nuevo, empiezo algo, lo planifico luego vienen diferentes problemas que hacen que el gran plan quede relegado, luego se olvida y luego cuando me lo encuentro ya ha pasado demasiado tiempo, los objetivos han sido sobrepasados y no ha ocurrido nada, aparte de que los objetivos para el momento en que está el presente son una tontería, lo que queda en si que todo fue una tontería desde el mismo plan, porque para lograr objetivos tan tontos no era necesario invertir ni planificar en nada, así que fue mejor ni siquiera haber continuado con la idea original, pero si al menos hubiera un ideal de esos de los tiempos de antes, un motivo.

sábado, 13 de octubre de 2007

¿Siento un qué?

De lo más aburrido no puede ser. Tal vez haga falta una pregunta clave, o será que el dormir sea la respuesta a todas las preguntas, tal vez, pero por lo pronto solo es darle vueltas, con verbos recalcitrantes, con maldiciones de mediano valor, energía que se pudre, acertijos que siempre se vuelven una rotunda negación, todo lo que se niega de una vez, no vale por los demás días que restan. Yo solo estaba pensando en aquello que ya no es. Mientras las conclusiones se sacan a final de cuentas, yo con las mías, que más que nada no se sabe mucho al respecto. Aquello será una definición de concenso. Y yo soñando en esas escaleras derruidas y la biblioteca que siempre está abierta, y el cine al frente y el escenario donde no se ve quien actúa. Si la inacción se deriva por lo que dejamos de hacer y no por lo que queda por hacerse, si todo ya está perdido desde el principio, que más queda por sentir cuando ya la sustancia se ha agotado, habrá que ver.

martes, 2 de octubre de 2007

Por atrás

Siempre comienzo leyendo de atrás para adelante, es irrelevante lo más reciente, como que a medida de que pasan los días se vuelve más insípido el asunto o será que la lectura ha sido medio ineficiente para los días recientes. Pero si me voy del principio de todo está toda la sustancia, por lo menos para lo que esperaba en ese momento. También suele ser dificil sacar conjeturas, pero los caminos se trazan por si solos, las circunstancias se resuelven día a día de alguna manera que muchas veces no puedo explicarme, se complican, se agitan, se desvanecen, se suceden, pero de alguna manera llegan hasta este momento, aunque el mismo momento parezca ser fofo, como siempre lo fue desde el principio. La seguridad de saber algo es la causa de los más confusos misterios.

lunes, 1 de octubre de 2007

Ying yang

La premeditación de las cosas puede llevar a dos finales, la realización o la frustración. Los puntos intermedios terminan siendo solo pretextos para conformistas. Si el recuento fuera una media acertada le faltaría dulzura a este reencuentro. Si a pesar de todo lo único que valía la pena era solo eso, el buscar una causa perdida y vivir de la sed de amargura, no hay más que decir, más de lo que ya es visto, menos de lo que queda por verse será distinto. De lo que queda apenas,

martes, 11 de septiembre de 2007

Más miedo

He dedicado lo que va de esta semana y la anterior a actividades inconclusas, no se si será acaso esto la actitud esa de hacer cosas diferentes cada día, que dejan en sometimiento muchos de los aspectos que podrían llamarse relativismo del tiempo, aunque el mal entendido queda lejos de ser una razón por formularse. Pero me he encontrado escribiendo tanto, que para no molestar la mente un rato he decidido apagar a la electrónica por un rato, porque aparte de no concluir nada, me lo he pasado tanto viendo el monitor y dejando al aire ideas sin adentrarme a nada claro, porque a pesar de que he dejado pasar el tiempo, sin decidir hacia donde, también me acordé que falta poco para la solemne decisión. Será mejor hacerla de una vez o dejarla para una mejor ocasión.

sábado, 8 de septiembre de 2007

Si no fuera porque es viernes

Si fuera caballo llevaría en el lomo una especie de silla, donde un charro cantor me llevaría jalando la jeta por todos lados donde se le diera la gana, a placer y a regañadientes lo entendería al paso de los días, porque al final de cuentas somos seres que entendemos y nos damos a entender a punta de jodernos. Si fuera anoréxica me metería los dedos en la garganta, comería pedacitos de cualquier cosa y escupiría el doble en jugos gástricos y en pudrimiento de la laringe, pero de alguna forma lo entendería, porque así estaría hecho lo que debe de hacerse si no fuera de otro modo. Si fuera camello llevaría sobre mí un par de jorobas para fastidiar a quien las lleve en si mismas.

miércoles, 22 de agosto de 2007

Autoretrato

De alguna manera solo se vuelve costumbre, y lo que ahora es, es lo que nos lleva sin más por todas esos ardores, camarón.